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miércoles, 27 de junio de 2012

COMUNICACIÓN - CONVERSACIONES CON MAX: DESPERTAR LA CONFIANZA A TRAVES DE LA COMUNICACION. FERRAN RAMON-CORTES


A partir de las visitas que Marta hace a su amigo Max, éste le contesta a los distintos conflictos que Marta le va consultando mediante largas conversaciones en la que Max, le abre las puertas a una mejora en su comunicación con los demás.
En cada visita de Marta. Max le descubre una nueva habilidad para despertar la autoconfianza y ganarse a su vez la confianza de los demás mediante sólidas relaciones

La verdad es que es un libro cien por cien positivo. Un libro que si quieres leerlo con ganas de aprender y ejercitar, puede ser absolutamente positivo para la vida diaria de cada uno de nosotros. Lo único que tienes que hacer es tener tiempo, tranquilidad, predisposición y dejarte llevar por las enseñanzas Max le va transmitiendo a Marta, y a su vez a cada uno de los leemos el libro, pues simplemente es genial.
Tan sólo hay que tener tiempo y ganas. Tener tranquilidad para aplicar cada una de las enseñanzas que nos presenta Max, pues todas y cada una de las consultas que Marta le realiza, se basan es actitudes cotidianas de la vida más normal y simple que cada uno de nosotros llevamos bien en casa, en nuestro trabajo, en nuestro día a día. 

Todos nos sentimos el ombligo del mundo, el centro del universo, y ¡es verdad!, ¡nuestro mundo gira a nuestro alrededor!, pero cuantas y cuantas cosas podemos aprender con éste libro.
¿Cuántas cosas normales, cotidianas hacemos al día que, sin darle importancia, modificaríamos tras reflexionarlas un poco?. El problema es que no nos paramos ni un solo segundo a reflexionar. A lo hecho pecho, y “pa chula yo”.

Somos comos somos, y esta sociedad nos hace ser fuertes, luchadores, competitivos, estresantes muchas veces y autoconfiados en nuestras propias ideas y razones. Razones y convicciones que nos hacen mirar siempre hacia delante y en una misma dirección, pero muchas y muchas veces no somos capaces de apreciar lo que nos rodea, de saborear los grandes placeres de la vida, que normalmente se encuentran en frascos pequeños, como los perfumes, pero que nos pueden dejar un aroma extraordinario en nuestro interior.

Si miramos hacia atrás, ¿Cuántas cosas cambiaríamos?. Seguro que lo primero que pensamos en aquellas cosas en la que no nos hemos salido con la nuestra, pero si nos parásemos a pensar un poquito más, ¿seríamos capaces de cambiar tantas y tantas pequeñas situaciones por nuestra tonta actitud?.

Max nos ayuda a pensar y nos transmite que la reflexión es una gran ayuda para nuestras vidas. Muchas veces nos quejamos de los demás, muchas veces acusamos a los demás de ser el origen de nuestros problemas, de nuestras inquietudes, pero la verdad es que si nos miramos el ombligo, no daremos cuenta que en todo lo bueno y lo malo de nuestra vida, el principal causante de ello, somos nosotros mismos.

La vida en bella; la vida es bonita, pero debemos de saber disfrutarla. Un poquito menos de ego propio, un poquito más de tranquilidad, un poquito más de reflexión, no de cabezonería, no nos vendrá mal a nadie. Las cosas son como son, pero muchas veces nos empeñamos en que sean como nosotros queremos que sean. Para tener una buena comunicación y una buena relación con los demás, primeramente tenemos que tener la voluntad de hacerlo así.

Es un libro ejemplar, de fácil lectura, de lecciones muy sencillas y muy grandes, que todos sabemos o hemos oído y que conforme se las escuchamos a Max, entendemos que de todas ellas hemos tenido experiencias en nuestra vida, pues son cosas y acciones cotidianas, y que tenemos la plena certeza de que a su vez son ciertas y encantadoras, pero que a su vez, cuando pretendemos aplicarlas, empiezan nuestros problemas, pues nunca queremos reconocer que todo lo que gira a nuestro alrededor, que el color del mundo que vivimos, muchas veces es el color que nosotros mismos nos estamos fabricando; se recoge lo que se siembra.
 “Como se dice, del dicho al hecho hay mucho trecho”., y ese largo camino es que tenemos la absoluta convicción que tenemos que recorrer. ¿Estamos dispuestos a hacerlo?
P.D.- Algunas de las reflexiones de Max que más me han impactado son:
-  Estamos más pendientes de hablar nosotros que de escuchar a los demás.
-  La verdadera escucha consiste en comprender a quién nos habla.
-  Debemos de concentrarnos en quién tenemos enfrente, olvidándonos de nosotros mismos.
-  No debemos de caer en el error de dar por hecho que ya sabemos lo que nos van a decir.

sábado, 29 de octubre de 2011

VIRUS: UN RELATO SOBRE EL PELIGRO DE LOS RUMORES EN LAS ORGANIZACIONES. FERRAN RAMON-CORTES


Esta es una empresa perfecta. Todo funciona perfectamente. Cada uno sabe qué función tiene que hacer. Los resultados son extraordinarios. Todo está previsto y supervisado. No hay nada que se deja al azar. Todo está programado y no puede haber, ni lo hay, ningún fallo por pequeño que sea. Cada uno está en su sitio, haciendo su trabajo, con una excelente perfección del sistema organizativo que se ha planteado. ¡Todo controlado!.
De pronto, un día, una pequeñísima luz se enciende dentro de perfecto organigrama. Existe un pequeño rumor acerca de algo. No tiene importancia. No vale la pena hacerle caso. Tal como se ha encendido se apagará.

El autor nos quiere transmitir los peligros de los rumores en las empresas.

'El nivel de rumorología es un termómetro del nivel y la calidad de la comunicación interna'

Siempre se ha dicho que el rumor es la antesala de la noticia; siempre nos han contado que cuando el río suena, algo lleva. El autor hace un paralelismo entre un virus, que se va extendiendo por todos los canales de nuestro cuerpo o por todos los programas de nuestro ordenador si no es que nos vacunamos contra ese mal o nos instalamos un antivirus.

A todos nos gustan las cosas claras, sin dudas, para poder saber donde estamos, qué decisiones o actuaciones debemos de hacer y donde queremos llegar.

En las empresas en proceso de cambio, los rumores llegan a sustituir a la comunicación oficial, algo que hay que evitar a toda costa. Un rumor en una empresa, un rumor en una organización, sólo genera desconfianza, temor, duda; hace que nos desconcentremos, que estemos faltos de atención en nuestro quehacer diario y muchas veces que nuestra mente esté libremente perdida sin prestar atención en lo que realmente necesita estar centrada.

Antes de hacer circular cualquier información, debemos tener clara dos ideas básicas de la misma, una que  la información es cierta y positiva y dos que  ayuda al buen funcionamiento de la empresa, pero si no es correcta, estamos ante un rumor, un “dicen que dicen”, y entonces podemos definirla como un rumor, que si no se detiene tiende  a expandirse como un virus; no tiene fin. Es como una epidemia.

Las organizaciones suelen tomar conciencia de que se están enfrentando a un verdadero problema cuando el rumor ya se ha extendido y ha tomado fuerza. Para poder atajar el rumor y acabar con él, hay que ser rápido y romper la cadena de su expansión. Hay que tomar medidas con prontitud. Primeramente facilitando la información necesaria con datos reales y al mismo tiempo, actuar sobre el origen del rumor. ¿Dónde ha surgido?, ¿Quién lo ha iniciado? Es preferible actuar sobre la persona que lo ha empezado que actuar sobre la colectividad.

¿Por qué lo ha hecho?, ¿Por qué su actuación? Como se suele decir, hay que tomar medidas al respecto y cortar por lo sano antes de que se nos infecte toda la organización.  Han de eliminarse sistemáticamente las principales fuentes de rumores, como la crítica, la especulación sobre las decisiones tomadas, las malas interpretaciones... Todo componente organizativo de la empresa debe de saber que lanzar algo que no se ha constatado no es beneficioso ni para él, ni para la empresa.

Algunas armas que podemos utilizar en esta lucha interna son según el autor:

-       La gente: Hay que conocer a los compañeros y no prejuzgarlos. Hay que dedicarle tiempo y compartir con ellos sus pensamientos, sus inquietudes, qué les motiva y qué no.

-        Las relaciones: Hay que saber llegar al compañero, hay que saber las habilidades sociales de cada uno de ellos.

-          La transparencia: Con la verdad siempre por delante, no hay que ocultar información. 

-        Tener valor y ser claro a la hora de transmitir cualquier noticia, buena o mala. Eso sí, no hay que ser negativo, tan sólo claro.

-         Ser íntegro: Lo que decimos debe de ser lo mismo que lo que hacemos. El mejor ejemplo que damos a los demás es nuestra actitud.

-       Ser rápidos: dar la información sin retrasos y de manera efectiva.

Con todo ello, el autor lo que ha pretendido en su libro es facilitarnos las reglas básicas para poder mejorar la comunicación y el entendimiento entre los componentes de las empresas y de sus organizaciones. Hay que saber minimizar los problemas y los malentendidos, y hay que saber atajarlos, si es posible sin dañar a los demás, pero a veces hay que tomar las acciones que se crean oportunas en beneficio de la empresa.

viernes, 28 de octubre de 2011

AMANDA KNOX

 
Hasta la noche del 1 de noviembre del 2007, Amanda no era más que una estudiante norteamericana de veinte años. Vivía en Seattle, ciudad hermanada con Perugia. Inscrita en la Universidad de Washington, llega a Italia para estudiar el italiano, gracias a sus muy buenas notas.

Sus compañeras de curso de Estados Unidos hablan de una chica diligente, generosa, disciplinada, trabajadora, constante y hasta romántica; es una buena estudiante y una gran deportista, jugadora de fútbol. Jamás nadie la define como violenta o indisciplinada. Es todo un ejemplo que muchos padres quisieran para sus hijos/as. Pero le gustan también las fiestas, la diversión, el salir y compartir tiempo con los amigos, cosa que no tiene nada difícil a su llegada a Perugia tanto por su aspecto físico, como por su forma de ser abierta y su don de gentes que posee. Comparte un piso con Meredith, la víctima, con una convivencia muy normal, al parecer tranquila, incluso divertida. Pero comienza con sus primeros pasos de libertad, salir por la noche, vivir la vida de los pubs y locales nocturnos de su nueva ciudad, hecho muy normal y muy respetable, pero que para ella va a ser el principio de un mal sueño con unas consecuencias terribles y trágicas.

¿Pero quién es realmente Amanda Knox? Mucho ha cambiado tras ser acusada del asesinato de su compañera Meredith Kercher y tras vivir en la cárcel. En las entrevistas recogidas en el libro, que se publicó hace un año, habla de sus intereses, como el cine, montar en bicicleta, el estudio de idiomas o la escritura. Habla de religión, incluso de la posibilidad de vida extraterrestre en el universo. Y de sus deseos: un marido y adoptar un niño.

Como podemos resaltar, tiene unos ideales muy normales, muy planificados y llenos de ilusión. Seguramente, los mismos mas o menos que tenemos la gran mayoría de los jóvenes de hoy en día de cualquier parte del mundo.
¿Por qué entonces le ha cambiado tanto la vida?, ¿Qué ha sucedió para darle un giro de 180º?. Lo que antes estaba lleno de ilusión, era el futuro, se ha convertido en una realidad que es una pesadilla, tanto para ella y su familia, como para la familia de Meredith, y por supuesto no comentamos nada de la pobre Meredith, que es la que se ha llevado la peor parte: su  asesinato.

Después de leer la historia de Amanda, he reflexionado mucho acerca de la vida que llevamos los jóvenes; está claro que somos jóvenes; está claro que tenemos que romper las barreras que nuestros padres han fijado, simplemente por la propia rebeldía que representa nuestra juventud, pues el mundo no para y se sigue un proceso de evolución.  Nos gusta divertirnos, nos gusta disfrutar con nuestros amigos, nos gusta juntarnos y tomar copas, a veces muchas copas, y cualquier persona, seguramente a lo largo de su vida ha hecho alguna locura o tontería de la que después se arrepienta, pero siempre, siempre, tenemos que marcarnos una línea que no debemos de rebasar, tanto por el peligro que representa para nosotros mismos como para los demás. 

¿Nunca nos paramos a pensar en las consecuencias de nuestros actos?, ¿Acaso nunca nos va a ocurrir a nosotros lo mismo que le ha pasado a Amanda?.

La respuesta ahora mismo es muy fácil. Desde nuestro punto de vista, estamos totalmente seguros que NO, que nosotros jamás caeremos en el mismo error de Amanda, dejarse llevar y ser dominada por las ganas de diversión hasta el punto de ir anulando nuestra voluntad, de ir cambiando nuestra conducta.

Eso pensamos y eso sentimos, pero para ello, como he dicho anteriormente no debemos de sobrepasar unas líneas o metas fijadas y que sabemos que nos van a dar problemas o van a ser nocivas para nuestro futuro. Hablamos del abuso del alcohol; hablamos de las drogas,  la mezcla de tanta sustancia que nos puede provocar en el organismo unos síntomas incontrolables que nos lleven a perder nuestra verdadera personalidad y nos haga hacer  cosas involuntarias, que en condiciones normales no las haríamos;  hablamos de la irresponsabilidad de conducir cuando hemos bebido más de la cuenta, y es que una copita, de vez en cuando, es sano y saludable, pero tenemos que tener en cuenta que por una noche tonta de diversión, podemos pagar un muy alto precio con consecuencias terribles.

Hemos de saber divertirnos, hemos de tener cabeza para saber decir no a lo que no nos conviene, y asumir las consecuencias que nos pueden provocar nuestros propios actos. Todo lo podemos hacer, exigir o disfrutar, pero hay charcos en la vida, que mejor es no pisarlos, pues nada bueno vamos a sacar de ellos. Personalmente opino que una copita de vez en cuando, nos alegra y nos conviene; que salir con los amigos es un ejercicio sano y divertidísimo, pero por favor, dejemos el mundo de las drogas para quién quiera fastidiarse la vida con esa gran tontería y que seguramente, le pasará factura en algún momento de su vida.

jueves, 13 de octubre de 2011

YO LO MIRO ASÍ

En el ejercicio práctico que hemos realizado en clase, nuestra profesora ha elegido  a tres compañeros  de clase y se los ha llevado al pasillo para explicarles y contarles las características de un objeto, el tamaño y forma, el material por el cual estaba compuesto y finalmente sus colores.

La dinámica consistía en que, al entrar a clase, el resto de compañeros preguntaran sobre tales características, material, colores, forma y tamaño, para tratar de adivinar cuál era el objeto descrito por nuestra profesora.

En realidad, ha sido bastante difícil adivinarlo, ya que, cada uno de nosotros pensaba en un objeto diferente; había tantos posibles objetos como opiniones distintas teníamos los que nos habíamos quedado en clase, y cuantas más preguntas hacíamos nos iban surgiendo nuevos pensamientos con nuevos objetos, según la idea que cada uno tenía en su cabeza.
 
¿POR QUE?

Muy fácil, cada uno de nosotros tenemos una visión subjetiva de todo cuanto nos rodea.

¿Cómo aplicamos este sencillo acto en nuestra vida profesional? ¿Qué podemos sacar de esta pequeña experiencia?

En teoría, muy fácil también. Tanto nosotros mismos, como nuestros usuarios, somos seres individuales, con nuestra propia manera de ver e interpretar las cosas, con libre pensamiento y con un máximo de respeto hacia la opinión del paciente y a su manera de ver, sentir e interpretar a su vez las mismas cosas que nosotros, aunque seguramente, de una manera distinta a la nuestra.

El tener distintas opiniones no implica el tener la razón siempre nosotros y que el paciente esté equivocado. Hablamos del mismo objeto, hablamos de la misma situación pero vista e interpretada de una manera totalmente particular e individual.

Por cierto, al final resulta que el objeto que tanto nos ha mosqueado y que tanto nos ha hecho pensar  y que de tantas maneras se nos ha descrito, era teléfono móvil de nuestra profesora.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

LIE TO ME





Las personas somos un libro abierto. Cada uno de nuestros actos, cada uno de nuestros gestos, nuestra posición, nuestra manera de mantener la mirada, de estrechar la mano, de saludar, de contestar, en general, de comportarnos, delatan por  nuestros signos corporales bastante más información que la que nosotros queríamos transmitir en esos momentos.

En éste primer capítulo que visualicé de la serie “lie to me”, lo que más captó mi atención y lo que más me sorprendió, fue la facilidad con la que los protagonistas lograban sacar conclusiones a través del análisis detallado de  los signos corporales que los detenidos les manifestaban en sus respuestas pudiendo detectar en todo momento las mentiras y falsedades  que les contaban para cambiar la realidad de los hechos sobre los que les estaban preguntando.

Y es que como bien se dice: “LA VERDAD ESTA ESCRITA EN NUESTRA CARA”.

Nuestros gestos, nuestras miradas, cualquier palabra nuestra muestra y demuestra la realidad y certeza de lo que decimos o sentimos, o bien la falsedad de lo mismo.

En la cara están las señales con las cuales puedes detectar fácilmente y atrapar al mentiroso.

Alguna de ellas son:

• Una persona sincera sonará congruente. La gente que miente es incoherente y queda mal continuamente, lo que dicen y lo que hacen no siempre va a la par.

• El manejo de los tiempos al demostrar las emociones, también es poco común. Un mentiroso tiende a concentrar la sonrisa y el comentario en el mismo tiempo.

• Las expresiones, los gestos y las acciones no concuerdan.

• La expresión de emociones de todo tipo, desde felicidad y sorpresa hasta tristeza y enojo, cubren todo el rostro. En el mentiroso no hay emoción en sus ojos ni su frente, solo en sus labios o boca.

• El mentiroso se siente incómodo y evita la conversación y el encuentro de quien lo cuestiona,  por lo tanto, tiende a tener el menor contacto posible con la victima de su engaño.

En general y volviendo a la frase inicial, SOMOS UN LIBRO ABIERTO, con la facilidad para que todo aquel que quiera leernos, hojearnos e interpretarnos pueda hacerlo desde la página inicial hasta la final.
Es sumamente fácil interpretar cada uno de nuestros gestos y de hecho, muchas veces hemos tenido delante nuestra a personas que hemos sabido que lo que nos estaban contando era pura fantasía, es decir, simplemente no era cierto lo que estaba contando.

domingo, 25 de septiembre de 2011

CÓMO TE COMUNICAS - VENTANA DE JOHARÍ



Al realizar la encuesta de la dinámica perteneciente al tema,  Cómo te comunicas, os quiero trasladar los resultados que he obtenido presentándolos mediante la ventana de Johari y a su vez comentaros un pequeño “feed-back” del mismo:







El objetivo de la ventana de Johari, es ofrecer una herramienta que facilite el autoconocimiento de nosotros mismos,  así como la interacción, comunicación y retroalimentación con los demás.

-          El primer cuadrante, que se denomina área abierta o libre, representa lo que yo y los demás sabemos de mí. 

-          El segundo cuadrante, denominado área oculta o secreta, representa lo que yo se de mí, pero los demás no saben de mí.

-          El tercer cuadrante, denominado área ciega, representa lo que yo no se de mí pero los demás si saben de mí.

-          El cuarto y último cuadrante, correspondiente al área desconocida o del subconsciente.

Lo que os puedo decir, en base a las puntuaciones reflejadas, es que los resultados en cuanto a dar y pedir están bastante igualados, apenas existen diferencias entre ellos.

Por tanto, puedo deciros que según los resultados, me conozco bastante bien y dejo que los demás también lo hagan, facilitando así la comunicación entre los demás y yo.

Soy bastante extrovertida con la gente y transmito muchas sensaciones de mi interior, por lo hasta a veces, resulta fácil conocerme. Al mismo tiempo tengo facilidad para conocer a los demás, por lo que me cuentan, por lo que me transmiten y por la relación que tengo con la gente.

Aplicándolo a la relación enfermera/paciente, tengo la plena seguridad de que sé conectar y transmitir con la gente, y de ahí que considero bastante positivos los resultados obtenidos.